jueves, 30 de abril de 2009

Fiat lux-as


Llevamos mucho tiempo debatiendo lo del nombre. En enero hicimos una larga lista que incluía nombres como Mariano, Mortadelo, Filemón, José María, Nerón, Homero, Bartolomé, Barack y un largo etcétera, pero claro, días más tarde ya habíamos tachado la gran mayoría y nos habíamos quedado solamente con diez.

Diez que luego fueron ocho y luego seis y finalmente tres.

La situación se iba poniendo más y más compleja porque ya había momentos en que era ridículo hablar de "él" como "el niño". Un día le dije a Álvaro que estaba doblando la ropa del niño y me dijo "¿Cuál niño?". Yo, serenamente, respondí, "El nuestro", pero era una clara señal de que el bicho, gusano, gusarapo, bebé, nen o bebito (que de todo se ha oído y de todo se oye) tenía que dejar de ser un NN.

El día de Sant Jordi llegó finalmente la señal: paseando por la rambla del Poble Nou, Álvaro se encontró una parada de libros en miniatura de fabricación casera, uno de los cuales era el típico de "Los nombres del bebé". Al azar lo abrió y el primer nombre que leyó fue Lucas. Y ya está. Como era uno de los opcionados -quizás el más opcionado-, pues esa noche brindamos por nuestro Lucas y así se quedó.

Lucas Martínez Fajardo.

Y sí, "que la gente sigue diciendo que tú y yo estamos locos, Lucas", y "hasta luego, Lucas", y todo lo demás que se les pueda ocurrir, pero nuestro Lucas será un gran Lucas (y no un tal Lucas, aunque por qué no, quizás también, qué bonito libro). Sobre todo, ya es nuestro Lucas.

PD. El padre ya está ensayando en su voz más metálica y cavernosa eso de: "Luke, I am your father".

3 comentarios:

Renée dijo...

Jajaja, la postdata, jajaja... Y sí, será un gran Lucas... :)

Alejandra dijo...

Qué bien. Ya podemos hablar de él con nombre propio. "El cuarto de Lucas", "las patadas de Lucas", "los papás de Lucas", "cuando Lucas nazca", etc. Así que de una vez, un abrazo para Lucas.

Renée dijo...

Lo bueno es que no será un tal Hugo. ¿Cuándo nos vemos pues?