martes, 12 de mayo de 2009

En construcción


Esta señal fue un regalo de navidad de Flaco para Álvaro. Álvaro la vio envuelta, de forma triangular y enorme, y se veía súper apetecible, pero conociendo a Flaco y a Renée ha debido sospechar. El caso es que la señal duerme en nuestro cuarto desde hace unas dos navidades, y que ahora nos viene muy bien.

De hecho, la señal podría estar en varios lugares de la casa, porque en construcción está, primero que todo, Lucas. Creo que ya está bastante construido y ahora sólo le falta engordar un poco más, pero el caso es que sigue ahí adentro, haciéndose poco a poco.

Y en construcción está también el cuarto de Lucas. Ahora mismo Álvaro acaba de terminar de bajar a la calle una estantería, una cajonera y un cabezal de cama sencilla. Los demás muebles que había en el cuarto se los llevaron la semana pasada y hoy se llevarán el resto. Así pues, ha quedado vacío el futuro cuarto de Lucas... bueno, casi vacío. Hemos dejado un sillón que no se irá por el momento, una cómoda que está llena de otras cosas, un perchero del que cuelgan mis mochilas y carteras y una biblioteca pequeña que probablemente encuentre un nuevo sitio en breve -dentro o fuera de la casa, eso está por verse.

Ahora nos toca seguir construyendo: remendar las paredes, pintarlas, comprar la cuna, el cambiador, una cómoda para guardarle la ropa, las cortinas, una lámpara... TODO!!! No sigo porque me estreso.

2 comentarios:

Renée dijo...

Supongo que la señal encontrará pronto su sitio (fuera de la casa, sospecho, y acuérdense que -tratamos- de no ser sentidos, así que si ése es su sitio, será... snif, snif, jaja no se crean) Y sí, no te estreses, que cuando el cuarto de Lucas vaya tomando forma, se te hará corto el tiempo para ponerle la guinda al pastel (sí, son medio guindas al nacer). ¡Oh! Me entraron unas ganas lucas de ver cómo es Lucas (voy ganando ;)
PS: Reconsideren llamarlo Bojan, que ha hecho un gol en el partido de Copa.

Veronica dijo...

Bojan será sin duda su segundo nombre. Aquí en el trabajo ya lo llaman Lucas Bojan, y la verdad con las patadas que da, le pega.