sábado, 4 de abril de 2009

Tomas de consciencia

Supongo que todo este proceso del embarazo es largo en parte para que los futuros padres puedan prepararse, de alguna manera, para lo que vendrá. Todo el mundo te da consejos sobre lo que hacer y lo que no hacer, pero la mayoría coinciden en que realmente uno no sabe lo que será hasta que definitivamente no es. O sea, que ni idea, que hay que esperar a ver cómo resulta ser esta personita y cómo te comportas tú con él/ella cuando ya efectivamente esté ahí.

Los meses de espera pueden verse como una serie de tomas de consciencia sobre lo que se es, lo que se quiere ser, lo que se puede ser, lo que se seguirá siendo, lo que se quiere seguir siendo, si es que es posible tomar consciencia sobre todas estas cosas.

Las embarazadas vamos sintiendo todos los cambios en el cuerpo, los mareos, las náuseas, el peso que aumenta, el volumen que también aumenta, la ropa que ya no nos sirve, aquello que nos aprieta, y todo esto contribuye a tomar consciencia de que ya no es uno solo sino que ya hay otro. Para los embarazados es distinto porque no tienen todos estos síntomas.

Preparada como creo estar, hoy me pasó una cosa muy graciosa: fui a una tienda de bebés -la primera vez que entro a comprar algo para el mío-, y cuando estaba en caja pregunté por la tarjeta cliente que al parecer da algún tipo de descuento. Me dieron el formulario y me explicaron que cada vez que fuera me pedirían el número de móvil para hacerme efectivo el descuento. En el formulario había que rellenar unos datos, los típicos, enunciados de esta forma: Mamá ................ Papá .................... Dirección ................... Teléfono............... y de repente me encuentro a mí misma llenando el campo en frente de "Mamá" con "Inés Elvira".

Está claro que todavía la "mamá" sigue siendo ella.

1 comentario:

Anónimo dijo...

muy divina mi pul, ya te iras acostumbrando.
mitin