Lo primero que hicimos empezó el martes 3. Ese día por la mañana yo fui donde el carpintero a encargar la madera para el altillo y en la noche Alvaro bajó el armario viejo hecho trozos a la calle (es nuestro día de sacar los muebles viejos). El cuarto que usamos como vestidor empezó a vaciarse. El jueves por la tarde sacamos suéteres, sábanas, cajas, ventiladores, sillas, bastones, maletas, etc. y lo guardamos todo en el cuarto de huéspedes y en nuestro cuarto. El viernes nos dividimos la tarea: Álvaro sacó lo que quedaba del cuarto, pintó las paredes de blanco y fue donde el carpintero a recoger la madera, y yo me fui con Renée a IKEA a comprar armarios, cómoda, espejo, lámpara y no me acuerdo qué más. Viernes por la noche teníamos un cuarto vacío pintado de blanco, una serie de vigas y tablones de madera y un montón de cajas de IKEA invadiendo la sala. Sábado por la mañana vino Flaco, el arquitecto, y con la ayuda de Álvaro, armaron el altillo en el que pondríamos todo lo que usamos poco. Fue una mañana de mucho trabajo (yo mientras tanto corregía ensayos de mis alumnos), y por la tarde, después de comer, Álvaro y yo armamos las estructuras de los armarios.
El partido del Barça interrumpió nuestra labor y nos dio un respiro. 5-2 contra el Athletic, y luego una cena con los amigos en Gràcia, para seguir trabajando el domingo, terminar de armar armarios y cómoda, y luego poner toda la ropa en su sition nuevo... El resultado nos dejó muy contentos. En las fotos pueden ver el proceso con detalle.

2 comentarios:
me encanta el resultado del arduo trabajo, las fotos estan geniales.
mitin
También super... (es que este super lo puse después)... ya lo quiero ver, terminado, acomodado y estrenado.
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