domingo, 15 de marzo de 2009

Vientos de cambio 2

El segundo gran cambio involucró un poco más de caos y horror, y a un tercero que no era de la casa. El jueves vino el contratista a instalarnos el calentador de gas natural. Yo estuve en casa todo el día con él... y con el polvo!

En la pared de la cocina un gran boquete para dar salida al gas del calentador; en las paredes de la cocina a la ducha y al lavamanos, agujeritos que también dejaron su rastro de polvo de ladrillo; toda la comida cubierta de fino polvito e incluso de piedras de cemento roto, en fin, 6 horas de trabajo del hombre y luego otras tantas de trabajo mío (y de Álvaro y al día siguiente de Doris) para limpiar todo y dejar la casa sin polvo -o casi.

El resultado: tenemos agua caliente para lavar los platos y para lavarnos las manos, además de para ducharnos. Y tenemos una gran ducha nueva por la que sale mucha agua (¿demasiada?). El viernes ya estrenamos y repetiremos hoy.

Tras una semana de arreglos, ya nos merecíamos el viernes descansar. Pero...

1 comentario:

a dijo...

Ei! Muy bien por los cambios! mucho color!!! :) :) y ya se ve esa pancita!!!!