Sin ahondar más en detalles, en parte esto explica nuestro afán por hacer cosas que casi nunca hacemos y que pronto será más difícil hacer. Esto significa muchas cosas, pero concretamente y lo más reciente, anoche fuimos al Camp Nou a ver el derby Barça - Espanyol.
Bien vestidos para el frío que finalmente no fue tan grave, fuimos Álvaro y yo con el tío Pablo que recientemente cumplió 20 y a quien invitamos como regalo de cumple. Era mi primera vez viendo al Barcelona en vivo y en directo, y fue bastante emocionante. Rodeados de "culés" -como llaman a los fanáticos del Barça-, asistimos a 90 minutos de juego y comimos perro caliente en la media parte. Para la próxima llevaremos los bocatas, como los que ya saben y no tienen que bajar corriendo en 15 minutos para hacer la cola y embutirse alguna porquería. Eso sí, estaba bueno y lo disfrutamos.
Secretamente esperábamos que en medio del ajetreo barcelonista el pequeño se manifestara con alguna patada, pero tristemente no fue así. Creo que el ajetreo fue demasiado y durmió plácidamente mientras el Barça sufría tras un cómodo 3-0 hasta llegar al marcador final de 3-2. Lo bueno es que en todo caso pasaron a semifinales. La otra semana jugamos de nuevo contra el Mallorca, a ver qué pasa esta vez. Queremos volver, nos quedó gustando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario