El viernes llegamos del cole y me dijo que si podía jugar con la tablet. Entre el malestar de Matías, que pilló una gastroenteritis, y pensar en hacer la cena mientras le organizaba un tete de leche con azúcar para darle poco a poco y descargar todo lo que traíamos de la calle, pensé que sería lo mejor. Pero Lucas no llegó ni a sentarse en el sofá con la tablet. Me dijo: "Mamá, quiero hacer sumas. Y leer y escribir. Pero ya."
Y eso hicimos: sumas con resultados de uno y dos dígitos. Luego leer el cuento de Caperucita y el lobo con dolor de barriga. Luego escribir frases en una libreta.
Me impresiona este afán de saber y aprender que tiene nuestro Lucas. Sé que será pasajero, pero cruzo los dedos para que le dure mucho. Entre tanto, me pongo a trabajar y los oigo leer y comentar el libro que leen, mientras Matías hace ya más de una hora que está en el país de los sueños.
1 comentario:
Que maravilloso fue verlo tan chiquito y tan interesado en los libros.
mitin
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