martes, 16 de septiembre de 2014

Home exchange o vacaciones en Francia

Este pasado mes de agosto hicimos un intercambio de casas con una familia de Chartres, Francia, una ciudad a 80 km al suroeste de París.

Gwénola, Jean Jacques et Émmeran, nuestros huéspedes y anfitriones

El 4 de agosto llegaron a nuestra casa estos tres franceses altos altísimos, que nos hacían sentir casi como pequeños pigmeos. Les gustó nuestra casa, intercambiamos llaves, y nos deseamos feliz verano. Esa tarde cogimos el avión rumbo a París.

El viaje fue perfecto, luego recogimos el coche y pusimos rumbo a Chartres. Teníamos GPS de modo que era fácil orientarse. Pero cuando llevábamos una hora larga por pequeñas carreteras nos dimos cuenta de que el GPS estaba puesto para no tomar vías rápidas... tres horas más tarde llegamos al número 18 de la rue Bourgneuf donde nos esperaba la casa de la familia Astruc con su hija Apolline y su gato Mimi.


La mañana siguiente Alvaro salió a dar su primer paseo. Esta era la vista saliendo de la casa. La catedral está siempre presente en Chartres y es impresionante. Disfrutamos de ese primer día de sol, y también de los siguientes, a pesar de la lluvia constante. Nos fuimos acomodando a la casa, a los ruidos, a las camas, a las luces, a las sombras. Y poco a poco, la hicimos nuestra.

Nuestro jardín visto desde la terraza

El "jardin d'hivern" que daba a la terraza

Casa vista desde el jardín (con bebé)

Disfrutamos montones de nuestros quince días en Chartres. Recorrimos la ciudad y sus rincones, con sol y con lluvia; visitamos la región y descubrimos preciosos lugares: el château de Maintenon nos encantó, la ciudad de Chateaudun con su castillo y torre ("le donjon") nos sorprendió, la ciudad de Bonneval con sus canales tipo "petite Venice" nos fascinó, el château de Chambord nos dejó boquiabiertos, Evreux nos gustó con su ambiente limpio y tranquilo y su magnífica catedral, y París, oh la la, París es siempre París y nunca tienes tiempo suficiente. Nuestro día en Disneyland colmó las expectativas de nuestro Lucas y de la mamá que vivió a través de sus ojos la ilusión de ser niño y de no ver más allá de toda la fantasía de ese mágico mundo. Aquí algunas fotos.

Disneyland París (con globo de Mickey que perderíamos nada más salir del parque tras haberlo cargado todo el **** día)


Château de Maintenon bajo la lluvia

Chateaudun bajo la lluvia

Chartres en lumières

Lucas y la Catedral de Notre Dame de Chartres

Mamá y Lucas en Bonneval

Panorámica de Chambord
Matías en Chambord

Lucas en Chambord

Panorámica de Jardins de Luxembourg, París

Chicos en París (con Vadim)

Selfie con torre en París

Panorámica de Evreux

Fue realmente una grata experiencia de vivir en otra casa, de hablar en otro idioma, de comer otras cosas, de pasear a otro ritmo, de estar en otro lugar y de sentir que nuestro Chartres natal se hacía cada vez más y más nuestro.

La familia al completo en una de las pocas fotos de cuatro

De vuelta en casa, ya empezamos a pensar... ¿a dónde iremos la próxima vez??

3 comentarios:

Renée dijo...

Qué buenas vacaciones, se lee que estuvieron a gustísimo. Tengo comentarios para cada fotoooo! La casa y su jardín, magníficos pero el "jardin d'hivern" me hizo abrir la boca hasta el suelo (ya es mucho decir). La foto de Disney me mató de risa: nos pasó lo mismito con un globo que compramos en Disney para Bruno (Flaco lo recuerda, además, como el globo que menos ha rentabilizado en su vida, eran carísimos!). La foto de los chicos en Paris es un poema, sobre todo la cara de Vadim, de circunstancia total. El pequeño Matías es un bombón. Y Lucas, ay, Lucas, me ha enamorado en todas y cada una de las fotos: ¡está guapísimo! ¿Hay más?

Walky dijo...

Vacaciones de lujo, deliciosas y Matías está guapísimo. Espero que hayan llegado bien descansados. Abrazos a ese par de pequeños y saludos a los padres.

Alejandra dijo...

Coincido con Renée. Qué buenas fotos. Lo del globo me hizo reír mucho. Por lo que veo en estas vacaciones también constataron que el agua moja, jeje. Abrazos