domingo, 9 de marzo de 2014

¡Cinco meses... y algunos cambios!

Esta entrada la empecé a escribir el martes pasado... pero con tantas cosas no la terminé hasta hoy domingo. Perdonarán.


Ayer Matías cumplió cinco meses. Lucas no tenía cole y durmió hasta las 9, y cuando se levantó estuvo un rato jugando con el "Go", como lo llama él. Mamá aprovechó un instante de complicidad entre los hermanos para captar esta instantánea bonita de nuestro bebé de cinco meses y su gran hermano de 4 años y 8 meses.

Y hoy, después de estos maravillosos cinco meses, la mamá volvió a trabajar. Papá llevó los niños, uno donde la yaya y otro al cole, y mamá se fue a su trabajo. El día se le hizo largo pero estuvo bien, pasó rico, volvió a ver a sus amigos y compañeros, y poco a poco comenzó a retomar las tareas. Su buzón de correo colapsó en su ausencia y esto ha servido para hacer una especie de "borrón y cuenta nueva" que le permitirá ser más ordenada, efectiva, eficiente... todas esas cosas que nos proponemos al comienzo de algo nuevo.

Entre tanto, Matías se lo pasó muy bien donde la yaya. Comió su papilla de frutas que cada día le gusta más, durmió, descansó, jugó y estaba feliz y emocionado cuando volvió la mamá. Esta fue la cara con que la miraba en el camino hacia casa.

Y mientras publiqué la entrada pasaron más cosas: la más fundamental es que el sinvergüenza de mi hijo el menor ha decidido no comer nada de la yaya. Incluso ha aprendido a llorar con la boca cerrada no sea que en una de esas, mientras llora, la yaya le cuele una cucharada de papilla de frutas y eso no puede ser. Solo se vale la leche de la mamá.

Por lo demás, todo sigue yendo bien, el trabajo bien, los niños bien, la organización del equipo familiar bien... A ver si continuamos de este modo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

me conmueve la ternura de Lucas, que maravilloso hermano mayor tiene Matías.
mitin