jueves, 27 de febrero de 2014

¡As-que-ro-so!


Hoy Matías probó por primera vez un alimento distinto de la leche materna: una deliciosa papilla de frutas con manzana, pera, plátano y naranja, hecha con todo el amor por la mamá. Los 150 cc que recetó el pediatra fueron medidos y servidos en un bol, mientras Matías tuvo un rato para familiarizarse con la cuchara.  


Pero cuando la mamá puso la papilla en la cuchara y la cuchara en la boca de Matías, éste quedó por completo desconcertado. "¿Qué es esto?", parecía pensar. Lo miraba con curiosidad y lo saboreaba, incluso, pero no parecía muy entusiasmado. 


Las pedorretas que viene practicando desde hace unos días, o más bien unas noches, le eran súper útiles para escupir la fruta con facilidad. Pero mamá insistía. El plato y la cuchara eran difíciles, por lo que mamá optó por una cuchara/plato que tenía guardada de cuando Lucas. Así con una sola mano se podía hacer todo, y con la otra alguna foto más o manipular la servilleta. Pero a Matías no pareció gustarle nada de nada. De hecho, parece que, como diría su hermano, la compota esta se le hizo ¡as-que-ro-sa!


No puedo evitar recordar cuando Lucas estaba pasando por el mismo proceso... lo pueden ver documentado aquí

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que divino, la cuchara parece gustarle mas que la compota(papilla) pero seguro que pronto la disfrutará.
mitin