Con dos semanas recién cumplidas, la mamá llevó a Matías al cole a buscar a Lucas. Justo ese viernes, los niños habían ido de excursión al Pony Club del parc de l'Oreneta. Todos estaban cansados y tranquilos sentados en sus sillas, pero cuando llegó Matías todos los niños de la clase de Lucas se levantaron para verlo. Fue muy emocionante recibir tanta atención de todos los compañeros de Lucas. Sobre todo el orgulloso hermano mayor estaba súper contento de que su bebé al que tanto quiere hubiera venido. Quería que la mamá lo sostuviera en alto, como en plan rey León, para que todos lo vieran.
Esa noche una mamá del cole me dijo que su hija Elena le había contado que ese día había venido Matías. Le dijo que era un bebé hermoso, de ojos plateados y que Lucas está loco de amor por su hermanito. Yo estoy de acuerdo en todo lo que dijo, pero lo transcribo tal cual para que no quede dicho en mis palabras. Y les dejo un par de testimonios gráficos de que todo esto es verdad.
¿Ven los ojos plateados?
Aquí los dos hermanos en plena confidencia

2 comentarios:
Que divinos y con cuanta ternura y amor mira Lucas a Matías.
Mitin
claro que sí!!! ojos plateados llenos de magia! que maravilla!
besos
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