El ambiente era poco Halloween y muy Ramblas, pero no nos arredramos.
Lucas aprovechó la ocasión para ir afinando sus habilidades lectoras y no dejaba pasar una lápida o un nicho sin su deletreo. Aunque me enorgullece verlo tan espabilado, he de decir que había algo macabro en oirle decir: "Familia Monteis", "Familia Pérez", "Reposo Eterno"... en lugar del consabido "mi mamá me mima"
El cementerio estaba muy concurrido y era mucho más grande de lo que esperábamos y pese a la gran densidad de vivos y muertos, Lucas no pudo ver ni un solo esqueleto. (Honda decepción.)
Y una vista un tanto sorprendente, junto al enhiesto surtidor de sombra y sueño, asoma El Corte Inglés y el Heron City.
Lucas muy atento a todo lo que ocurría (no fuera a pederse un hueso de verdad) acabo encontrando esta poética combinación.
Vimos lápidas y nichos de todos los colores, sabores y tamaños, algunos casi mexicanos, otros de un sobrio catalán subido.
Los vimos muy arreglados, los vimos en piedra y los vimos cubiertos de maleza. Los había hasta con un cristal que invitaba a mirar dentro.
Vimos también soldados y patriotas. Como en la vida-vida, la de los vivos, también vimos ecos de la crisis y el conflicto entre propietarios y arrendatarios.
Después de tanta piedra resultó un alivio ver que todavía había en-tierr-os. Lucas cogió unas flores del parterre para llevárselas a la mamá (y esta deriva gótica está empezando a asustarnos ;-))
Capitulo aparte merece el asunto gitano. Las tumbas más vistosas, las más concurridas y las más cuidadas son sin duda las de los gitanos que parece que se vuelcan este día con sus ancestros. Podrá cuestionárseles el gusto (una urraca con horror vacui saqueando un almacén chino repleto de imitaciones de Swarovsky y Lladró) pero no su implicación y su esmero.
Y finalmente antes de marcharnos... un misterio. El panteón más lujoso (o al menos más llamativo) en lugar preferencial, junto a la puerta principal corresponde a una enigmática persona. Los apellidos no son familiares, ni siquiera el alfabeto en el que escriben, pero han amasado fortuna suficiente y parecen tener en común ciertas creencias con los antiguos egipcios. En mármol negro y con una escultura de tamaño natural, nos hemos topado con este mausoleo del 2012. Me queda por averiguar si corresponde a un honrado comerciante albano o al capo de la mafia georgiana.



























1 comentario:
Perfecto blog para la mañana siguiente de mi primera pesadilla con zombies (¡literal!). Cuidado con Saturno y la melancolía...
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