miércoles, 3 de octubre de 2012

¡Vamos en bici...! (o no)




Desde hace tiempo ya mamá quería una bici para ir con Lucas. Finalmente la compramos, con silla, cascos y todo, hace unas tres semanas. Desde entonces hemos ido en bici a todos lados: por las mañanas bajamos al cole en bici, mamá va a trabajar en bici, va a buscar a Lucas en bici y subimos a casa desde donde la yaya en bici.

Al principio Lucas estaba feliz. Pero ahora ya no estoy tan segura. Hubo un incidente con un zapato que probablemente haya cambiado las cosas para siempre. Ocurrió así:

Mamá salió de casa con Lucas para ir al cole. A esa hora, la calle de nuestra casa es bastante concurrida. Pasaban muchos coches, sin parar. Mamá bajó a la calle, pero dio la curva muy cerrada por lo que tuvo que bajarse de la bici para enderezarla (sí, sí, mamá no es demasiado hábil). Al volver a arrancar, a mamá se le cayó un zapato en mitad de la calle. El camión de Cocacola que venía detrás paró al ver que mamá y la bici (con Lucas) se orillaban, y amablemente nos indicó que siguiéramos, que él esperaba. El problema era que mamá-menos-un-zapato no podía volver a subirse a la bici tal cual. ¿Qué hacer? pues nada, dejar que siguiera... ¡¡¡pasando por encima del zapato!!! Y luego pasó una furgoneta, un coche, otro y otro y otro más. Lucas en su silla miraba a mamá. Y a mamá no se le ocurrió otra idea que decirle "¡Mira lo que está pasando! Todos los coches pisan mi zapato." Lucas rompió a llorar por el zapato que estaría roto. Mamá lo tranquilizó como pudo, aprovechó un momento sin coches y corrió a buscar su zapato. Y arrancó de nuevo rumbo al cole.

Con todo llegamos a tiempo.

De esto hace más de una semana -creerías que ya lo ha olvidado... pero no. Hace dos días Lucas le dijo a papá: "No te vayes. Quiero ir contigo". Y papá respondió: "No, tú vas mejor con mamá en la bici". A lo que él dijo "Es que me da miedo que se le caiga el zapato y se lo pisen los coches". Mamá le ha jurado que eso no volverá a ocurrir (básicamente porque no se volverá a poner ese tipo de zapatos nunca más... hasta el otro verano). Pero ella sigue sin estar del todo convencida de que Lucas esté feliz de ir en la bici porque lo oye decir "Vas muy rápido", "No quiero que te caigas" y hoy ya la última "Mejor vamos caminando y luego llevamos la bici en el autobús".

Creo que nuestros días de bicicleta están llegando al final... un poco prematuramente.

1 comentario:

Alejandra dijo...

"llevamos la bici en el autobús", qué gracia... Ojalá se le pase pronto.