El año pasado nos quedamos con las ganas de disfrazar a Lucas, pues por estas fechas andaba malito. Pero este año tuvimos la suerte de tener al niño sano y felizmente lo pudimos disfrazar nada menos que de vaquero. Y no un vaquero cualquiera: un sheriff con todo y pistolas. Mientras nos llega la foto oficial del fotógrafo de la guardería, aquí va una del jueves por la mañana en casa, con su estrella y su pañuelo y su sombrero, cortesía del amigo Bruno.
3 comentarios:
Esta absolutamente divino.
mitin
qué vaquero tan moderno!!!
Moderno y divino!
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