"¿Cómo le van a poner?"
Creo que es la pregunta que más se repite, después de "¿Ya sabes si es niño o niña?" Digo "Niño", y entonces seguro que viene el asunto del nombre.
Álvaro tiene elegidos ya los nombres de sus hijos desde hace mucho tiempo y el del niño es Adrián. Yo también los tenía elegidos desde hace tiempos y para niño tenía dos: Lorenzo y Martín. El asunto es que no coincidimos ni en Adrián ni en Lorenzo, y sólo coincidimos en Martín; he ahí el problema: ¿cómo podríamos ponerle Martín Martínez?
Desde que hemos descartado esta opción hemos encontrado varios casos de personas con nombres, por decir algo, curiosos. El sofá, por ejemplo, desde el que cómodamente escribo, nos lo vendió un tal Marcos de apellido Polo, que además viajaba frecuentemente a la China. El contratista que nos hizo el presupuesto para la instalación del gas se llama Javier Pintor Clima. Este domingo leí un artículo sobre la amistad y citaban a Aitana Sánchez-Gijón que decía que su mejor amiga era su hermana, Ayanta. Parece que los padres Sánchez-Gijón no conocían sino 5 letras y las combinaban de formas alternadas. Comentándolo hoy a la hora de comer me contaron de un tipo que trabajaba en el Grupo Zeta de nombre Juan Carlos Rey; Álvaro dice haber conocido a un Juan Carlos Rey España, para acabar de completar. También me dijo de una mujer, estudiante de parapsicología, que se llamaba Pura Daga. Y existe un tipo de infraestructuras del PP que se llama Benigno Blanco.
Total, que si todos ellos tienen padres inconscientes, nuestro niño no será Martín Martínez porque nosotros... nos lo seguimos pensando.
1 comentario:
No sé su nombre, pero conozco a un Dr. Manchón... Dermatólogo. Jajaja, no tiene nada que ver con la entrada...jajajaja...
En fin, ¡¡¡ya lo quiero nombrar!!! Así que sigan trabajando arduamente en la labor de encontrar un nombre.
Publicar un comentario