lunes, 30 de junio de 2014

¡Felices 5 años!


Se me acumula el trabajo y se me acumulan las entradas pendientes. Pero ¿cómo hablar antes de otra cosa que del cumpleaños de nuestro Lucas? Así pues, pospongo mi entrada de la "Fiebre futbolera" que se ha apoderado de esta casa y le dedico unas líneas al cumpleaños del niño de cinco años más maravilloso de la tierra.

Para sus cinco años empezamos la celebración muchas semanas atrás. En mayo hicimos una mega fiesta con los niños de la clase que cumplían entre abril y junio. Nos reunimos en el parque Joan Miró y vinieron todos los de la clase. Creo que solo falto una. Fue un día precioso, los niños jugaron, corrieron, comieron y disfrutaron mucho festejando y estando juntos.

Luego pasaron las semanas, incluso los meses, y el jueves 19 de junio celebramos llevando galletas a la clase para que todos tomaran medias nueves (hicieran el "esmorzar" que dicen acá). Al otro día por la tarde fue la fiesta de final de curso y ahí arrancó la fiesta laaarga del fin de semana. El sábado 21 que cumplía el papá fuimos a comer al parc de l'Oreneta con los abuelos locales de Lucas y Matías. Celebramos con pastel en casa de Mercè y Lucas estuvo de lo más entretenido haciendo un rompecabezas y jugando al ajedres.

El domingo fuimos a Arenys de Mar, a casa de Luis y Alejandra, a seguir celebrando con una gran y deliciosa comida. Los niños comieron, jugaron, leyeron y fueron a la playa. Los adultos hicieron casi lo mismo. Y todos nos lo pasamos muy bien.

El lunes celebramos la verbena en casa con Roger, un amigo de Lucas del cole, y su mamá Elisenda que vinieron a cenar y luego salimos todos a tirar petardos. Fue una noche divertida y los niños se lo pasaron genial. Incluso Matías pareció estar tranquilo en medio de tanto ruido... hasta el momento en que no soportó más estar en el coche y lanzó un sentido "Mmmammmá".

El martes 24 era el cumple de verdad verdad. Y aunque habíamos tenido todas esas celebraciones previas, fue imposible no hacer un pastel y festejar de algún modo. Así pues invitamos a cinco amigos del cole, los que no se habían ido de puente, a jugar a casa, comer pastel y pasárselo bien. No pararon de disfrutar en todo el rato, y tras comer el pastel hecho por mamá, se despidieron y se fueron. Fue una fiesta de casi cinco días, una por año, para conmemorar la llegada al mundo de este precioso poeta nuestro. La noche del 23 le expliqué que hace cinco años él estaba en mi barriga oyendo todos los petardos y pensando "¿Qué habrá allá afuera? ¡Yo quiero salir a ver!" Y ni corto ni perezoso el 24 empezó a mover los hilos y a las 7.20 p.m. nació el niño más lindo que yo jamás hubiera visto. Se puso a llorar. "¿Por qué lloras?", le pregunté. "Es que eso que dices es tan bonito, mamá..." Así es nuestro Lucas. Un gran Lucas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Maravilloso disfrutar de un nieto tan especial durante estos cinco años, aun estando tan lejos físicamente pero tan cerca de corazón.
Mitin

Walky dijo...

Felicidades Lucas. Este año no te acompañamos pero deseamos que te divirtieras mucho en tu cumple. Un abrazo grande de Matilda, y saludes a papá también por su cumple.

Anónimo dijo...

Que bonita explicación, que palabras mas lindas para la celebración de la llegada de nuestro gran Lucas.
mitin