lunes, 17 de febrero de 2014
Amigos
Ayer domingo fuimos a Canet de Mar a comer con los amigos para despedir a Leonardo, Walkiria y Matilda que se devuelven a Bogotá. Fue una comida tranquila y relajada, los niños grandes en una mesa comiendo solos y felices, y los papás en otra charlando tranquilamente. A la salida, tras las despedidas, abrazos y alguna que otra lágrima, nos fuimos a tomar la última a un bar en la rambla de Canet (que no sé si es la rambla o la riera o qué, pero que es la calle principal, sin coches y bonita). Mientras los papás tomábamos algo, los bebés dormían o descansaban en brazos, los niños corrían y jugaban. Luego Luis los juntó para unas fotos. Tener quietos a cuatro niños de entre 3 y 6 años cuando hay tanto espacio para moverse es complicado. Pero el fotógrafo persistente lo logró y esta es la imagen de Camila, Alicia, Bruno y Lucas, los amigos grandes, en una tarde fría de invierno en Canet.
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3 comentarios:
Me encanta la foto. Pero no puedo evitar pensar que es así como se pasan los piojos. Jaja. Ay.
La única que está a salvo es Alicia/Kenny debajo de su capucha! Jajaja.
Qué risa. Tal cual...
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