"Mujer y pájaro" con estelas de aviones sobre cielo azul en el parque Joan Miró
A Lucas le fascinan los aviones. No subirse en ellos, eso más bien le da un poco de susto; pero sí le gusta mucho descubrirlos en el cielo, imaginar dibujos en las estelas que dejan y preguntar, siempre lo hace, a dónde van.
El papá y la mamá miran el avión, calculan la dirección que lleva y consideran la altura a la que vuelan y luego proceden a inventarle un destino al avión en cuestión. En Bogotá, el abuelo Juan, otro gran fan de los aviones, nos sorprendió con una app que le decía exactamente a dónde iba el avión y de qué aerolínea era. Nosotros no somos tan sofisticados, como digo.
El otro día en el parque vimos un avión pasar. Lucas preguntó. Mamá calculó que iba rumbo sur occidente, y se inventó el destino. Esa noche en la cena Lucas dijo: "Yo quiero ir a Pajararia." Papá y mamá preguntaron qué era eso de "pajararia", y mamá imaginó una isla llena de aves tropicales como las que salen en la escena inicial de Rio. Y entonces Lucas contestó: "Sí, mamá, como ese avión que vimos el otro día en el parque de la Bayer. Tú dijiste que iba... a Pajararia."
¿Han adivinado ya a dónde dijo mamá que iba el avión? Pistas: son islas y hay una hora menos allí. Ahora, en la mañana, cuando oímos la radio y lo dicen, Lucas ya lo identifica y se ríe.

1 comentario:
Qué bonito, Pajararia... Me encantan las ocurrencias de Lucas.
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