jueves, 16 de enero de 2014

Anotaciones

Las anécdotas son muchas tras un mes en Bogotá, en Colombia. Aquí algunas y las que vayan surgiendo...

*Una lectura*
Lucas comienza a leer. Es muy emocionante verlo unir letras y sonidos en su cabeza, o en su boca, y luego pronunciar la palabra. En Guasca leyó una larguísima y muy bonita: C-A-C-H-A-R-R-E-R-I-A

*Una carta*
El 23 de diciembre justo antes de salir hacia Veraguas para pasar allí el 24 con toda la familia, Lucas recibió una carta de su amigo Roger. Venía en un sobre blanco, con tres estampillas o sellos, e incluía un precioso dibujo del gran artista barcelonés, Roger Sales. Es la primera carta que recibe Lucas y fue muy emocionante.
*Un deseo*
Lucas nos ayudó, a la abuela Ine y a mamá, a hacer la lista de los regalos que teníamos que comprar para navidad. Escribió él los nombres de todos. Luego hizo su propia lista que incluía un solo ítem, que luego resultó que era más bien un deseo o la carta que le hizo al niño Dios para pedirle de regalo.
"ESTA ES LA DE LUCAS I LO CE CIERO ES QUE CRESCA MATIAS MUI RAPIDO"

*Una palabra*
Viajar a Colombia es hacer un viaje también en el idioma. Lucas aprendió los equivalentes colombianos de algunas palabras de uso habitual en esta casa como (sus favoritas) popó por caca, cola por culo, papa por patata. Reforzó el uso de palabras que a mamá le fascinan y no deja de utilizar como medias (calcetines), cobijas (mantas), arruncharse. Y aprendió nuevas palabras como aguacero (que no quiere decir, como él pensaba, cero agua sino todo lo contrario).

*Un descubrimiento*
¿Cuál contar de todos los que hicimos? Creo que sobre todo Lucas descubrió a su familia extendida...  y todos ellos descubrieron a Matías. Ine, la primera, con la que hicieron buenas migas desde el día uno; el abuelo Juan con el que nos vimos varias veces y que le dio a Lucas su regalo favorito de navidad que opacó todos los demás; Juana con quien fuimos a ver un precioso pesebre, entre otras cosas; la tía Mona y Charlie con quienes se hizo amigo y a quien le cayó el apodo de "Mona-no-nó" y que consintieron y arruncharon a Matías todo lo que pudieron; Julieta, presente siempre en nuestra vida y esta vez además de manera física -se hicieron buenos amigos con Lucas y jugaron un montón; Biata, Juanca, Juana, Ana, Juanpa, Cris (y Juansi, nuestro ingeniero aeronáutico favorito), quienes se emocionaron con Lucas y con Matías y los consintieron a los dos por igual; Bibía que dijo desde el primer momento que esos niños eran divinos; Alejo con quien Lucas jugó y peleó y peleó y jugó; Lu que vino desde México emocionada de coger a bebé y de ver a Lucas, y Mao que es siempre una delicia de ver; volver a ver a Lina y a Claudio y reconocer a Sofia y Daniela; lo mismo con Isabela y María y Juancho y Mari, y con Hernando y Olga y Esteban y María Camila.





*Unas amigas*
Lucas se hizo amigo de las hijas de mis amigos. ¡Qué felicidad! Se hubiera hecho también amigo de sus hijos, pero son casi exclusivamente niñas las que viven en Bogotá. Tardes y mañanas de juegos con María, Gabriela, Luna, Amelia, Alina, Carmen, María Alejandra, Valentina, y algunos ratos con Tomás, Paolo, Belén. Para la mamá una de las mejores cosas, como siempre, fue ver a los amigos. Aunque no fueran todos, fueron muchos, con la sorpresa añadida de Daniel y Axel. 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Divina toda la cronica, me encantó.
Estuve feliz de tenerlos aca y de poder consentir a Lucas y a Matías.
mitin

Alejandra dijo...

Esos viajes son toda una experiencia.. Me encantó su deseo, y lo del aguacero, genial.