En diciembre nos quedamos asombrados cuando vimos que Lucas reconocía sus paquetes porque tenían escrito su nombre. Luego vimos que sabía la L de Lucas, y su profe nos dijo en marzo que pronto empezaría a escribir su nombre. Empezó el mismo día que nos hizo el anuncio. LUCAS. Ahora ya lo escribe muy claro.
Pero esta semana Lucas nos ha sorprendido leyendo. Son pocas palabras, pero reconoce las letras y sus sonidos. El otro día lo hizo con un paquete de galletas. De repente se quedó mirando y dijo O-R-E-O, y lo puso todo junto y eran galletas Oreo. Sí, era fácil, porque ya sabía de qué era el paquete. Esta mañana nos lo recordó: "Yo ya sé leer Galletas Oreo", nos dijo en el bus de ida al colegio.
Y esta tarde, cuando veníamos de casa de la yaya y habíamos parado a comprar en el supermercado, de repente Lucas paró y se quedó mirando la bolsa que llevaba la mamá: C-A-S-A-S, deletreó. Luego unió las dos primeras: C-A... CA; la tercera: CA-S... CAS; la cuarta: CAS-A... CASA; y dijo feliz "CASAL".
No, no era "casal", pero está bastante cerca.
Me recuerda a Roc, el protagonista de uno de nuestros cuentos favoritos, que recomiendo a todos los que tienen niños pequeños:

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