Hace unas semanas Lucas le dijo a papá: "Yo me voy a casar contigo". Papá se lo contó a mamá, y mamá se puso un poco celosa, sobre todo cuando le preguntó a Lucas "¿Y conmigo no te vas a casar? Y él dijo "No, contigo no; con papá".
Pero luego otro día, mamá y Lucas estaban jugando en el cuarto de Lucas y de repente, Lucas le dijo a mamá: "Yo, cuando nací, me casé contigo". Mamá se enamoró (una vez más, ¿y cómo no?) y le respondió: "Pues yo también. Porque cuando eras pequeño yo te miraba y te miraba, y eras tan guapo, tan guapo que pensé: me enamoré de este niño y ¡es mío!" (verídico de verdad). Lucas se quedó pensando un instante y respondió: "Pues yo, cuando era bebé, te miraba y pensaba 'Quién es esta señora tan bonita', y eras tú".
Sí, a veces las pataletas y el cansancio del día a día nos abruman por completo. Suerte que existen los momentos que nos reconcilian con la labor de ser padre. Curiosa, y felizmente, son cada vez más frecuentes.
2 comentarios:
me llena de emoción esta historia.
mitin
>"Pues yo, cuando era bebé, te miraba y pensaba 'Quién es esta señora tan bonita', y eras tú"
Sin duda, Lucas será un grandísmo ligón de discoteca!
Publicar un comentario