domingo, 22 de abril de 2012

Fotos... ¡por fin!

Les prometí fotos de nuestro viaje por Castilla esta pasada Semana Santa. Finalmente, las podrán ver aquí.

Hicimos un viaje largo saliendo el jueves con rumbo a Burgos. Parada de rigor para comer en Calahorra, luego seguimos. Burgos es una ciudad señorial y preciosa, con dos ríos que la cruzan y una enorme catedral. Paseamos, comimos (maravillosas morcillas), dormimos y al día siguiente continuamos el recorrido para llegar a Támara de Campos. Paramos en Villanueva de Argaño, el pueblo del padre de Álvaro, y sin querer queriendo reencontramos a las primas Chus y Cristina, y a muchas más, que recordaban a un Álvaro como de la edad de Lucas (un poco mayor) y que nos acogieron con emoción. Para comer estábamos en Támara de Campos y ya instalados en el hostal San Hipólito. Un pueblo precioso y un hostal fantástico, recomendado para todo el que quiera ir a estar unos días tranquilísimos en tierras castellanas. Desde ahí fuimos a Dueñas (cerca de Palencia), a Carrión de los Condes, a Cistierna (en medio de la nieve), a la villa romana de La Olmeda, a Frómista, y vuelta a Carrión donde encontramos a la tía Aurora, la hermana de José Antonio, el padre de Álvaro. Fue un viaje emocionante (y emocional), que nos encantó a todos. El gran Lucas se portó como todo un campeón, disfrutando de todo: la lluvia, la nieve, el sol, la niebla... incluso del viaje de vuelta con la parada en Covarrubias (un favorito mío, al que quisiera volver con calma), y luego viendo las tres películas de Toy Story (gracias, iPad; gracias, Pixar) que ocuparon el tiempo que nos tomó llegar a casa después de haber parado a comer en la desconocida y sorprendente Soria.

Un viaje largo y cansado, y feliz para recordar. 


No hay comentarios: