Había más de dos mil cosas pendientes ayer. Por eso no escribí ni hice entrada. Además, tampoco me desvelé a las 3 y media como el día anterior.
Han sido días como aquellos en que me sentía como Usain Bolt (ver aquí), sólo que ahora no corro sola sino bien acompañada.
Queda un día y ya estamos allá...
Ahora, a la camita. Bogotá, ¡allá vamos!
3 comentarios:
queridisimos, deseo, y sé que serereis muy queridos y cuidados todo el tiempito que esteis por alli.!Felices Navidades para toda la familia!
marivi
Que la pasen increiblemente bien y muy apapachados... Besos a Lucas!!
¿Qué tal el encuentro con la abuelita? Abrazos para los tres.
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